Marco Trungelliti na Roland Garros: z cestování autem před osmi lety až do hlavní soutěže a k vítězství

28. 5. 2026

Před osmi lety byl život argentinského tenisty Marca Trungellitiho velmi odlišný od dneška. Především proto, že spolu se svou manželkou Nadirem tehdy ještě nebyli rodiči Mauny (dnes tříleté). Pocházející ze Santiago del Estero byl 190. hráčem světového žebříčku a byl daleko od svého snu být v top 100. Dosud neudělal jedno z nejdůležitějších životních rozhodnutí, když se – pro LA NACION – odvážil přiznat pokus o pokus o podplácení, čin, který ho navždy poznamenal kvůli různým následkům, které mu to přineslo.

Aquel Trungelliti de mayo de 2018 no esquivaba las dificultades físicas y muchas veces padecía los desafíos emocionales que no le permitían abandonar el Challenger Tour para dar el añorado salto al circuito ATP.

Nicméně, na Roland Garros 2018, jeho příběh upoutal pozornost tenisových fanoušků a mezinárodních médií. Co prožil, byl pohádkový příběh. Po prohře v posledním kole kvalifikace se vrátil do Barcelony, kde žil (dnes žije v Andoře). Byl frustrovaný a šel na pláž, aby se rozptýl, ale obdržel naléhavý hovor od organizátorů French Open, že vstoupil jako šťastný poražený. Vznikl velký problém: stávky vlaků a letů ve Španělsku. Tak rozhodl: spolu se svou matkou Susana, babičkou Lelou a jedním ze svých bratrů Andrém, ujeli autem přes více než tisíc kilometrů (téměř deset hodin) až do Paříže. Dorazil a téměř bez odpočinku šel hrát a porazil Bernarda Tomiće (poté podlehl ve druhém kole proti Marco Cecchinato).

Desde entonces, muchas cosas sucedieron en la vida deportiva y personal de Trungelliti. Por lo pronto, este año, vivió una montaña rusa impactante. Debutó, por fin, en la Copa Davis, siendo el más veterano de la historia del tenis nacional en hacerlo, con 36 años. Perdió sus dos puntos ante Corea del Sur, en Busan; de viaje a su próximo torneo, estuvo tan golpeado que pensó en retirarse. Pero reseteó su disco rígido en forma madura. Era blanco o negro (oscurísimo). Se energizó, ganó un Challenger en marzo (en Kigali). Y pocos días más tarde, también en África, pero en el ATP de Marrakech, logró desbloquear todos los obstáculos habidos y por haber. Llegó a su primera final ATP (perdió con Rafa Jodar) y se convirtió, finalmente, en top 100. Lo consiguió, además, siendo el más veterano de la Era Abierta (desde 1969) en debutar entre las mejores cien raquetas.

El crecimiento en el ranking (la semana del 6 de abril llegó a ser 76°; hoy es 81°) le aseguró entrar en forma directa a Roland Garros y a Wimbledon. Justo a él, el bautizado Hombre Qualy, por la numerosa cantidad de veces que luchó en la exigente clasificación de los Grand Slams.

Este domingo, con Nadir y Mauna acompañándolo en París, también junto a su entrenador (el español Albert Portas), Trungelliti actuó en el main draw del Abierto francés por primera vez desde aquel 2018. Hoy, su querida abuela Lela ya no está físicamente. Pero, simbólicamente, Marco le obsequió un triunfo. Fue contra el francés Kyrian Jacquet, 147° y proveniente de la qualy (la zona que esta vez evitó Trunge), por 6-4, 6-2 y 6-2, en una hora y 45 minutos. Además, no triunfaba en un cuadro principal de un grande desde el US Open 2021, frente al español Alejandro Davidovich Fokina.

“En general, fue un partido muy correcto. Jugué muy, muy prolijo. Nada espectacular, pero no hice nada mal. Era súper importante tomar ventaja rápido, porque yo supuse que él estaba un poquito cansado por venir de la qualy. De todas maneras, no son datos en los que te puedas confiar mucho, porque él estaba en su país, tenía el apoyo del público, venía con confianza y podía pasar cualquier cosa. Estoy muy contento”, le expresó Trungelliti a LA NACION. Y amplió: “Es verdad que hacía mucho tiempo que no ganaba un partido en un cuadro principal de Grand Slam, pero no pensé mucho en eso. Esto es precioso, sobre todo porque venía sumando algunos partidos en los que había perdido muy ajustado o después de estar en ventaja [como el domingo pasado, por la primera ronda de Ginebra, ante Mariano Navone, tras estar 7-5 y 5-1 arriba]. Esto, por fin, es un golpe positivo en la parte mental. Con tranquilidad y a seguir trabajando, que esto recién empieza”.

Trungelliti, que se aseguró un jugoso premio económico por llegar a la segunda ronda (130.000 euros, menos aproximadamente el 30% por impuestos), logró economizar energía, justo en un momento en el que viene lidiando con algunas molestias en la rodilla izquierda. “Las ventajas que tiene entrar directo a un cuadro son las dificultades que el otro sufrió y que me tocó sufrir a mí durante toda mi vida, jaja. Aproveché esa energía y fue un partido correcto. De nuevo: no me preocupé mucho por los años que hacía que no ganaba. Es lo que toca y hay que seguir para adelante”, aportó uno de los once singlistas argentinos presentes en el cuadro masculino.

Takto ukončil zápas Trungelliti

Jeho dalším soupeřem bude vysoké riziko: 15. hráč světa, ruský Karen Khachanov. Mezi oběma existuje jen jeden vzájemný zápas, před deseti lety, v kvalifikaci v Barceloně: moskevský tenista vyhrál v napínavých třech setech. Do té doby Trungelliti třikrát postoupil do druhého kola ve Bois de Boulogne: 2016 (v úvodním kole zvítězil nad tehdejší desítkou Marinem Čilićem), 2017 a 2018. Teď se pokusí překonat další překážku.

„Qué tan distinto soy de aquel que vino en auto a París desde Barcelona en 2018? Soy bastante diferente en cuanto a la madurez. Pero la esencia sigue siendo la misma, elijo no cambiarla y es lo que me mantiene con vida. Pero insisto: en maduración soy otro. Es como tener dos vidas en una, básicamente”, sonrió Trungelliti. Distinto de aquel, pero con la misma filosofía.

Jan Novák
Jan Novák
Jmenuji se Jan Novák a jsem sportovní redaktor Sparťanských Novin. Specializuji se na fotbal a atletiku a baví mě hledat příběhy, které se skrývají za čísly a výsledky. Sport vnímám jako emoci, kulturu a každodenní inspiraci.